martes, 5 de mayo de 2020

Un recorrido al origen del idioma español; origen, inicio y actualidad


Las lenguas creación y evolución:

No existe una teoría exacta sobre la creación de los idiomas. He aquí algunas de las tantas teorías sobre el origen de los idiomas:
  • ·        Hipótesis religiosa: Nos dice que Dios le otorga al hombre la capacidad de dar nombre a todos los seres de este mundo.
  • ·         Evolucionistas: Narra que el habla surgió por la necesidad de comunicarse, los impulsores creen que el lenguaje apareció en la era neandertal, y que con el homo sapies.
  • ·         Monogénesis: Existe el pensamiento de que hubo una primera y única lengua y que todas las demás son sus derivados.
  • ·         Poligénesis: Expone que las formas simultaneas surgieron en distintos lugares, lenguas diferentes que pudieron dar origen a las lenguas madres, que dieron origen a los diferentes dialectos y lenguas actuales.


El cambio y fenómeno:

El cambio se manifiesta como alteraciones que afectan o pueden afectar todos los aspectos de la lengua. El cambio que afecta o modifica los hábitos de la pronunciación y audición es un cambio fonético. La alteración que modifica la estructura o forma de los signos constituye un cambio morfológico. La creación u olvido de algunas palabras con las cuales se denominan algunas realidades o el préstamo tomado a otra lengua constituye un cambio léxico. El cambio sintáctico es una reordenación de los sintagmas en la oración o de algunos de sus componentes.

Leyes:

Ley de economía o del menor esfuerzo: es la tendencia a economizar esfuerzo con la reducción de las estructuras o como simplificación de los procedimientos.

Ley de la diferenciación o de la necesidad de distinción: la tendencia a restablecer las diferencias y oposiciones que se han perdido y son fundamentalmente necesarias. Ej. Palabras como ‘culebra’ distinguen el genero mediante la adicción de macho/hembra.

Ley de la analogía: es la tendencia a regularizar las disparidades de la lengua asimilando cosas desconocidas a las conocidas.

Diacronía: Es un conjunto de estados sucesivos de lenguas, es una suma de sincronías.

Sincronía: Es un estado de la lengua que implica todos los signos y sus relaciones correspondientes de un sistema lingüístico determinado, en un momento dado.

Complementariedad de ambos enfoques

Saussure concibe la sincronía y la diacronía como términos contradictorios cuya separación o distinción es absoluta y no ‘tolera componentes’. Sin embargo, admite que la sincronía, ‘el estado de la lengua’, depende de la diacronía ya que cualquier cambio ‘tiene repercusión en el sistema’ y el sistema sincrónico está condicionado por los hechos diacrónicos.

Concepto de historia de la lengua:

Es el conjunto de principios y métodos que se aplican al estudio interno y externo de la evolución de la lengua de que trate.

Historia de la lengua española; su objeto y límites:

La historia de la lengua española es el conjunto de principios y métodos aplicados al análisis y explicación de las formación y evolución del español y de los fenómenos externos que han intervenido en su formación y configurado su fisionomía.
Esta definido en costa de los siguientes componentes: Objeto: formación y evolución del español; Teoría y método: pancrónico (envuelve lo sincrónico y lo diacrónico; lo lingüístico y lo extralingüístico); fin: describir y explicar las transformaciones.

Ubicación dentro de los estudios lingüísticos:

De igual manera los estudios históricos agrupan al español junto al portugués, al catalán y al gallego en el subgrupo del ibero romance que, a su vez, junto al francés y al provenzal, forman el grupo de las románticas occidentales. Estas integran junto a las románticas orientales, la rama romanica o neolatina dentro de la familia indoeuropea.

Periodización y cronología:

Tradicionalmente se ha practicado dos tipos de parcelaciones: una simétrica y una asimétrica. La primera consiste en la división de los 24 siglos en espacios temporales iguales. Por ejemplo, siglo V, siglo VI, siglo VII, etc. El elemento que se divide aquí es el tiempo.  A este tipo de parcelación se le llama cronologización.
La segunda consiste en dividir los 24 siglos en espacios temporales de duración diferente, por ejemplo, 2 siglos, 4 siglos, 5 siglos, etc. A este tipo de parcelación se le llama periodización.

Los iberos

Se identifica como Cultura Ibérica el periodo histórico de la Edad del Hierro (entre el siglo VII y el siglo I a.C). En términos étnicos la población que caracterizó la Cultura Ibérica es la misma que desde el Neolítico ocupó el territorio andaluz, por lo que ha de descartarse que los pueblos iberos llegaran con su cultura ya configurada procedentes de África o de Asia, tal y como en algún momento se ha llegado a escribir. No obstante, hay grandes diferencias entre las diferentes fases que caracterizaron el desarrollo de la Cultura Ibérica, lo que es normal para un periodo de siete siglos de historia.
La lengua que hablaron los iberos era la denominada lengua ibérica y su extensión iba desde el sur de Francia hasta Andalucía, aunque no se sabe si debía de haber diferencias dialectales. El documento más antiguo de lengua ibérica pertenece a mediados del siglo V a.C. mientras que el documento más moderno es una estela sobre piedra documentada en Sagunto del siglo I d.C.
El sistema vocálico consta de cinco vocales (/a/, /e/, /i/ /o/ y /u/) entre las cuales se estable una oposición del timbre. En cambio, no parece existir una oposición de cantidad (vocales largas y breves). Existen dos signos ([n] y [m]) que corresponden a la nasal /n/, dos silbantes [s] y [ś] en las que parece establecerse la oposición sorda/sonora, dos vibrantes [r] y [ŕ], un fonema lateral /l/ y cinco oclusivas: dos dentales (/t/ y /d/), dos velares (/k/ i /g/) y una labial (/b/).

Elementos prerromanos en el español

Durante mucho tiempo se creyó que la lengua ibérica era la única lengua prerromana de la Península Ibérica, pero se han documentado, como mínimo, cuatro lenguas prerromanas con escritura: la celtibérica, la lusitana, la sur-lusitana o también denominada tartésica, y la ibérica (fig.1) y una sin escritura, la vasca.
Cuando los romanos llegan en el 218 a. C., al Norte de la Península Ibérica se hablaba lo que hoy es el euskera, por tanto, esta lengua no procede del latín. En Andalucía estaban los tartesios y en Levante se hallaban los iberos. En esta zona, en diversos tiempos, dejaron sus huellas los etruscos, de origen italiano; los fenicios (Gádir, Cádiz); los cartagineses (Cartago Nova, Cartagena); los griegos, que denominaron Iberia a nuestra Península, (Lucentum, Alicante). En el Centro y el Noroeste de la Península encontramos la presencia lingüística de: los ligures, pueblo de la costa mediterránea francoitaliana, (Toledo); los celtas, que llegan desde el sur de Alemania hacia el s. VII a. C. y ocupan las regiones altas del centro hasta Galicia y sur de Portugal (Segovia); los celtíberos en el Centro y Bajo Aragón, donde se mezcla el habla de los dos pueblos.
Palabras de origen prerromano: barro, cabaña, cerveza, salmón, carpintero, conejo, charca, perro, lanza, balsa...

Romanización

Las distintas lenguas que surgieron de la evolución del latín (castellano, catalán, italiano, portugués, francés, etc.) se llaman lenguas romances.

Época visigoda

Durante el siglo V d. C., los llamados pueblos bárbaros, germánicos, invaden la Península Ibérica. Eran tribus de suevos, vándalos y alanos. Los más importantes fueron los visigodos, los más civilizados de los que vinieron a la península. No vinieron en gran número y se asentaron sobre todo en la meseta castellana. Los visigodos se adaptaron a la cultura y al latín vulgar que se utilizaba en España; pero nos dejaron muchas palabras de su lengua que se llaman germanismos: guerra, robar, guardar, dardo, albergue, bandido, embajada, orgullo, escarnecer, ropa, ganso, aspa, guardia, espía, tapa, brotar... También el sufijo –engo (abolengo, realengo). Y nombres como Álvaro, Fernando, Rodrigo, Gonzalo, Alfonso, Ramiro... La importancia de las invasiones germánicas para la historia lingüística peninsular no consiste en los escasos elementos góticos que han subsistido. El hecho trascendental fue que a raíz de las invasiones sobrevino una grave depresión de la cultura y se dificultaron extraordinariamente las comunicaciones con el resto de la Romania. El latín vulgar de la península quedó abandonado a sus propias tendencias.

 Los árabes. Consecuencias del enfrentamiento

La invasión árabe se produce en el año 711. Diversas tribus dispersas de Arabia, siguiendo las doctrinas de Mahoma, inician la guerra santa y en menos de medio siglo se apoderan de muchos territorios; para conquistar España sólo necesitan 7 años. Casi sin resistencia, los árabes ocupan prácticamente toda la Península. Su cultura es superior a la de los visigodos. Por esto y por la cantidad de tiempo que estuvieron (8 siglos), dejaron muchísimas palabras (en general, las terminadas en –í y las que empiezan con al-).

Español preliterario

Concepto; período que abarca; fuentes para el conocimiento de la época:

El español preliterario comprende la época prehistórica e histórica de la lengua española, desde el romance visigodo hasta la unidad nacional y lingüística de España bajo los Reyes Católicos y el descubrimiento de América. El español primitivo se ubica en el periodo del romance anterior a los primeros testimonios escritos, es decir, hasta mediados del siglo X.
El aislamiento que sufrió la Península Ibérica con respecto al resto del mundo romano desde las invasiones germánicas, determinó y acelero la evolución del latín vulgar hispánico hacia un romance que denominamos visigodo y que constituyó el primer estadio de la lengua española.

Repartición política y dialectal hacia el siglo XI; el castellano: formación y caracteres, variedades regionales.

La llegada de los pueblos germánicos a la Península Ibérica produjo la pérdida de unidad del latín y la aparición de variantes del mismo en distintas zonas geográficas. Aparecen las lenguas románicas o romances españolas, lejos de los territorios donde el dominio árabe era más fuerte: gallego, leonés, asturiano, castellano, navarro-aragonés y catalán. En la zona árabe los cristianos, y también muchos árabes y judíos, hablan el mozárabe, un latín evolucionado con muchos términos árabes.  A la vez que el castellano y debido a diferentes evoluciones del latín, se desarrollaron otras lenguas que se extienden frente a la dominación árabe. El vasco, en cambio, permaneció aislado y sin alteraciones con el paso de los siglos gracias a su situación geográfica.

Mapa lingüístico de España en los siglos XII y XIII

Al Norte, el gallego-portugués, el leonés, el castellano (Cantabria) el navarro-aragonés y el catalán. Al Sur, los dialectos mozárabes.
De esta manera se va formando el actual mapa lingüístico de la Península ibérica, formado por cuatro lenguas románicas: castellano, catalán, gallego y portugués; además de una lengua no románica: el vascuence.

Primeras muestras literarias; Jarchas, poesía juglaresca y mester de clerecías, su dialectalismo

Son del siglo X y se hallan en unos documentos denominados Glosas Silenses (Monasterio de Silos, Burgos) y Glosas Emilianenses (Monasterio de San Millán de la Cogolla, La Rioja). Las glosas son anotaciones, realizadas por un monje sobre ciertas palabras latinas para aclarar su significado. Las Glosas Emilianenses, según Alarcos Llorach, fueron "escritas en una zona que no pertenecía al condado de Castilla, sino situada en los confines occidentales del reino de Navarra", es decir, en la Rioja; por eso su lengua es, en su mayoría, la del dialecto riojano. En esta misma zona, dos siglos más tarde aparecerán Gonzalo de Berceo, primer autor de nombre conocido.

En lengua romance se escriben las jarchas: pequeños textos de amor, de dos, tres o cuatro versos, puestos al final de unos poemas de los escritores árabes y hebreos denominados moaxajas. Las primeras jarchas son del s. XI, aunque al parecer comenzaron a componerse en el X.
En los estados cristianos existía, sin duda, poesía vulgar desde la formación misma de las lenguas romances. En los siglos X y XI los condes castellanos y los Infantes de Lara debían de ser ya objeto de poemas heroicos. Hubo también, sin duda, canciones líricas tradicionales. Pero no se conservan textos. Era una literatura de transmisión oral, no se escribía y consistía principalmente en poemas que narraban personas por las plazas y castillos de los pueblos a cambio de comida, ropa o dinero. Estas personas eran los juglares.

Los juglares sabían hacer otras cosas además de contar historias. Había saltimbanquis, equilibristas, bailarines y músicos; su misión era entretener a la gente. Las historias que contaban los juglares solían tratar de hazañas o gestas que había realizado algún héroe o guerrero popular. Estas historias están hechas en verso y se conocen como cantares de gesta.
El texto más antiguo que conservamos es el Cantar de Mio Cid, refundido hacia 1140, transcrito a fines del siglo XII o comienzos del XIII y conservado en una copia del XIV.

 La prosa: sus antecedentes. Labor de Alfonso X

La prosa romance fue creada por Alfonso X ‘el sabio’ rey de castilla usando el lenguaje de burgos, Toledo y león, especialmente Toledo que sirvió de modelo en la nivelación de la lengua.
Algunas características son:
-          Mantiene la e: monte por mont.
-          Utiliza te por t.
-          La frase se alarga o se hace flexible aún en el uso excesivo de que.
Con esto el lenguaje quedaba listo para exponer lo que se quisiera, como lo demostró el propio rey con la variedad de temas abordados en sus obras: leyes, historia, astronomía, mineralogía, astrología, ajedrez.
Alfonso X conocido como ‘el sabio’ emprendió una labor culturizadora transformando el castellano de una lengua vulgar oral a una lengua culta que sustituyo al latín. Reunió a los sabios de la época y les encomendó la obra de traducir de manera escrita las obras más importantes del árabe al castellano.
La labor de Alfonso se divide en dos etapas: la primera que abarca desde el 1252 hasta el 1260 donde se trabaja casi exclusivamente en la traducción de textos y la segunda donde sin abandonar las traducciones se compilan obras con originalidad y se comienza la labor de auténtica creación.
El proceso era de la siguiente manera: el Rey selecciona la obra que se escribirá o traducirá, los traductores vertían al castellano la obra que el rey seleccionaba, los ayudantes coordinaban los textos y redactaban una versión unitaria del texto actual, los capituladores dividían la obra en capítulos y los rotulaban y al final el Rey intervenía de nuevo para revisar el trabajo.
Durante la revisión el Rey ordenaba las correcciones, suprimir o añadir partes, y a veces enmendar el léxico empleado. Para seguir estos puntos se seguía los enunciados del Rey: el trabajo consiste en eliminar los superfluo y conservar lo esencial, es necesario crear un vocabulario abundante y en los casos de dudosa interpretación tómese como norma la lengua de Toledo.
Se desconoce la razón exacta por la cual el Rey emprendió esta labor algunos dicen que fue por la necesidad de liberar la lengua de los latinismos, vulgarismos, localismos y extranjerismos que la desfavorecían. Para otros era simplemente la forma del Rey de afirmar su posición frente a los otros reinos y al ya reducido musulmán.
Más adelante ene le siglo XIV las obras de Alfonso X continuaron a manos de Don Juan Manuel quien no solo cuida el lenguaje, sino que también la corrección y transmisión de sus escritos.

La lengua en el siglo XIV. Grado de estabilización

En el siglo XIV, la figura principal es Luis Ruiz, el Arcipreste de Hita, autor del libro el buen amor y el principal poeta medieval. Su obra es de gran variedad de estrofas en la que predomina la cuadernavía con un lenguaje que predomina por su humorismo y la frescura popular que él utiliza. El léxico es riquísimo, coloreado y lleno de sabiduría.
Entre otros de los más destacados en el área de la lengua durante el siglo XIV tenemos a Don Juan Manuel quien continuo la obra de su tío Alfonso X cuidando la lengua su corrección y transmisión y Pedro López Ayala autor que escribía mayormente en prosas y versos del tipo descriptivo, frío y objetivo.
La lengua del siglo XIV muestra diversas tendencias esto se debe a la diversidad de los colaboradores, que participaron es la empresa de traducción y a su procedencia.
Algunos rasgos son:
1-      El arcaísmo es escaso.
2-      Disminuyen los cultismos, prevalecen las formas corrientes, sólo algunas (unas 29) palabras necesitan comentario, entre ellas: i- allí, nocible- dañino, viso- visto, somo- encima, omnes- hombres, maguer- aunque, tallent- pensamiento, catando- mirando, mester- menester.
3-      Se mantiene la apócope de la /e/: adelant, pued, etc.
4-      El imperfecto termina en ié, iá: tenié, habiá.
5-      Siguen usando los perfectos fuertes: apriso, aprendió, fuxó, huyó.
6-      El participio pasado de la segunda conjugación terminaba en -udo en vez de -ido: sabudo, tenudo, vendudo.
7-      El empleo de las formas sincopadas en futuro: recibrá/ recibirá, vivré/ viviré.

 Antecedentes: Nebrija y los comienzos de la fijación gramatical

Gramática castellana fue publicada por el humanista español Antonio de Nebrija, quien fue el iniciador de la investigación lingüística en el español, en la cual se pretendía definir, codificar y preservar el castellano de cara al futuro. Además, escribió un diccionario latino-romance y las primeras reglas de ortografía. Sus escritos se vieron gratamente favorecidos con la invención de la imprenta en el siglo XV.
Juan de Mena y el Marqués de Santillana apoyaron la corriente del humanismo que implantó la idea del latín como modelo a imitar considerando las lenguas romances de baja categoría. Este ideal era el totalmente opuesto a la obra de Alfonso X pues proponía hacer del castellano una copia idéntica del latín.
Aún ante la tendencia creciente del humanismo las lenguas romances no detuvieron su avance. Se continuo la producción de poemas épicos y líricos que recogían las formas populares del lenguaje y lo elevaban a un nivel de profesión mayor. Un ejemplo es La Celestina de Fernando de Rojas obra escrita a finales del siglo que toma los elementos cultos y artificiosos y los fusiona similar al poeta Jorge Manrique.
Algunas características fonéticas:
1.      f inicial latina se sustituye por la h aspirada.

2.      la t final se convierte en d.  

3.      confusión de b/v.

4.      las sonoras z, -s- se hacen sordas: ç, -ss-.

5.      las sonoras g, j se ensordecen en x.

6.      En Sevilla se inicia el seseo y ceceo: diesmo (diezmo), Andrez (Andrés)

 Difusión del Español

El prestigio del idioma español se extendió por toda Europa gracias a la obtención por parte de España de América y las Filipinas. Con el aumento de su poder político el idioma español empezó a ganar mayor peso. Ante la continua prosperidad de España el resto del mundo europeo se mantenía al tanto de esta. Sus costumbres, su arte, su literatura, su lengua eran de máxima prioridad y expectativa.
El español tuvo máxima difusión en Italia, donde hablar castellano era señal de gentileza y galanía. Francia, Flandes, Alemania e Inglaterra fueron otros tantos donde llegó el español.
En Francia e Italia constantemente se publicaban obras en español de autores españoles. El Amadís, Cárcel de amor y la celestina fueron las que abrieron el camino a las letras españolas en el extranjero, así como otras de las principales obras que fueron traducidas a diferentes idiomas. Entre algunos autores exitosos de la época están Fray Luis de Granada, Santa Teresa, San Juan de la Cruz, Cervantes, Gracián, Saavedra, Fajardo y Lope de Vega cuyas comedias y dramas le trajeron grandes aplausos en diversos escenarios.
El franco-español de Jean Palet (1604), el anglo-español de R. Percíbale (1599) y el hispano-italiano de L. Frauziosini (1620) son algunos de los libros en gramática y diccionarios inspirados por la gran popularidad del español en la época. Esa influencia del español dejo en otras lenguas principalmente el italiano y Frances marcas de palabras como esforzado, grandioso, fanfarrón, crianza guitarra, entre otros; y a su vez el español adoptó palabras de estos idiomas como el italiano, cortesano, novela, carnaval, terremoto, capricho, grotesco, galería, fantasía, asalto, emboscada…
La difusión del español tuvo tres etapas: 1) iniciación elásica: marcada por hechos políticos; la defensa y aprecio de Carlos I al español. 2) Producción o ascensión clásica: La marcan la aparición de los místicos. Se extiende con Herrera y apartamiento de la lengua vulgar, hasta cervantes, armónica conjunción de la elaboración oculta y lo popular. 3) La decadencia: Inicia con Lope de Vega y culmina con Góngora y en Quevedo con su rechazo radical a lo popular y su instauración del conceptismo y culteranismo que afectaron el primero al léxico y el segundo a la sintaxis.

 Época de oro: aspectos de la literarios y lingüísticos

Se considera el siglo de oro al período de máximo esplendor literario de España. Consiste en dos siglos que comienzan con la publicación de la gramática castellana de Antonio de Nebrija (1492) y finaliza con la muerte del dramaturgo Pedro Calderón de la Barca (1681).
La expresión siglo de oro fue creada por el dramaturgo Lope de Vega (1562-1635) para referirse al siglo XVI, pero las expresiones literarias no acabaron en el siglo XVI por lo tanto llegó a englobar el siglo XVII.
Durante los siglos XVI y XVII el latín seguía siendo un modelo incluso ante los idiomas de cada nación y se creía que la perfección de la lengua romance estaba entre más se acercara al latín. Aunque la iglesia apoyaba el romance establece la prohibición, a partir del concilio de Trento, de la lectura de los libros sagrados traducidos. Escritores como Fray Luis de León seguían escribiendo en romance que era la lengua que hablaba el pueblo.
Durante la época del renacimiento Juan de Valdés resumió en su ‘escribo como hablo’ el equilibrio obtenido de la forma y el fondo en la época y esta expresión a su vez utilizada por Garcilaso de la Vega, Santa Teresa de Jesús, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Miguel de Cervantes y el dramaturgo Lope de Rueda será la base al lenguaje de la novela ‘Vida de Lazarillo de Tormes’.
El estilo Barroco utilizaba todos los artificios retóricos, con textos difíciles pero que durante la época del siglo XVII llegaron a su máximo esplendor. Siendo el lenguaje el máximo protagonista de la época se aplicaron el uso de todos los recursos literarios a mano: metáforas, alegorías, juegos de palabras, antítesis, etc.

 Concepto de corrección y fijación

Aunque el español de los siglos XVI y XVII estaba en evolución continua era mucho más seguro que el de la edad media y por ende el concepto de corrección lingüística era mucho más vasto con sonidos, formas y giros coincidentes que en mayor grado condujeron a una considerable fijación de la lengua literaria y menor grado hablada. El desarrollo de la imprenta ayudo bastante en este proceso.
Lázaro Carreter resume las características principales del sistema de fonemas que reemplazó al Toledano, el de Catilla la Vieja:  
Los fonemas medievales: s (sorda), ss (sonora), z (sonora), ç (sorda), g y j (sonora), x (sorda), b (oclusiva), v (fricativa), h (aspirada).
Los que prevalecen: s (sorda), ç (sonaba como ts pero se volvió interdental), g y j (sorda), b (fricativa), h (dejo de pronunciarse en el siglo XVI).
En el léxico de agregaron galicismos: (corcel, barricada, bayeta) italianismos (aguantar, capricho, novela, campeón, escopeta) lusismos (mermelada, caramelo, bandeja, mejillón, carambola) palabras americanas indígenas (patata, chocolate, tiburón, huracán, Jauja).

La Academia
La real academia española fue fundada en 1713 por Felipe V quien tenia el ideal de mantener la pureza del idioma dándole el lema ‘limpia, fija y da esplendor’. Esta fue una copia de academia francesa.
Uno de los primeros trabajos de esta fue el Diccionario de Autoridades (1726-1737) más adelante se publicó otra vez el mismo diccionario sin autores bajo el nombre Diccionario de la lengua española en 1780. En 1718 publica la Ortografía y en 1771 publica la Gramática.

 Reajuste de la ortografía: criterio etimológico y fonético
La ortografía publicada por la real academia española en sus cinco ediciones publicadas durante el siglo XVIII y más adelante XIX se unifican las normas ortográficas:
·         supresión de la ss.
·         sustitución de ph, philosofía, y th, theatro, por f y por t
·         empleo de x para representar el sonido gs, examen; deja de ser equivalente de j, México y paxe.
·         desaparición de ç e imposición de las grafías za, ce, ci, zo, zu.
·         empleo de y para el sonido consonántico.
·         grafías cua, cue, cui en lugar de qua, que, qui.
·         sustitución de ch por c o qu, Christo por Cristo.
·         se conserva la h muda.
·         permanecen las coincidencias fonéticas entre b/v, c/z, j/g, y/i.
En 1999 se publicó un volumen de Ortografía en colaboración con todas las academias americanas.

Tecnicismo y extranjerismo
Durante el siglo XIX el idioma daba oportunidad a la innovación léxica, aunque su principal punto era la adaptación de la lengua a un mundo cambiante que comenzó a llenarse de nuevas costumbres, ciencia, luchas políticas, comunicaciones, movimientos literarios, nacionalismos, entre otros; de este modo la lengua se libra de las ataduras pasadas y adquiere mayor flexibilidad y variedad.
Frente a la nueva situación de la ideología, política, ciencia y otros de los muchos cambios de la época llegó una invasión de nuevos cultismo y tecnicismos que designan la realidad del progreso con la continuación de los galicismos, el inicio de los anglicismos y el descenso de los italianismos.

Español actual

Lengua y dialecto

La lengua es la forma lingüística de comunicación estándar entre unos hablantes, establecida como oficial por razones extralingüísticas.  El dialecto es, en cambio, una variedad lingüística de otra lengua, que, a su vez puede llegar a convertirse en lengua: todas las lenguas fueron antes dialectos, respecto a otra considerada "lengua madre". Desde el punto de vista comunicativo son iguales. Decisiones económicas, políticas, intereses culturales, de clase social..., van decidiendo su futuro con los siglos.
Lengua nacional
Es aquella que ha sido adoptada por los órganos del Estado para sus actuaciones, y se dispone en las relaciones de los gobernados entre sí y de los gobernados con esos órganos del poder; además, forma parte del patrimonio cultural nacional.


Lengua común y lengua regional
El diccionario académico (DRAE, 2001, s.v. espafiol) define el español como ‘la lengua común de España y de muchas naciones de américa, hablada también como propia en otras partes del mundo’. Una lengua regional es una lengua hablada en un área de un estado soberano , ya sea un área pequeña, un federados estado o provincia , o algún área más amplia.

Español peninsular
La lengua española proviene del latín. El latín vulgar fue la lengua de los invasores romanos. Llegaron a la península ibérica la cual prevaleció sobre las lenguas prerromanas. Con la invasión Barbara ocurre la separación del imperio romano lo que llevó al surgimiento de las lenguas romance.
Castilla es donde nace el castellano estaba en la región norcentral de la península. La lengua castellana se difunde de forma oral a través de versos que hablan de hechos. Unos de esos fue el poema de Mio Cid lo que marcó la independencia del latín. El 70% de las palabras en español provienen del latín y otras del griego que fueron pasadas a través del latín.
En la formación del español cabe distinguir tres grandes periodos: el medieval, también denominado del castellano antiguo, fechado entre los siglos X al XV; el español moderno, que evoluciono desde el siglo XVI a finales del XVII, y el contemporáneo, desde la fundación de la Real Academia Española hasta nuestros días.

Español en América
Es el conjunto de variedades lingüísticas de la lengua española en el continente americano. En 1492 Cristóbal Colón llegó a américa con una lengua consolidada la cual sufrió cambios hasta convertirse en una variante del español. El español de américa es muy similar al central castellano, pero tiene sus variaciones por pueblo.
Los rasgos fonológicos son: el seseo, en américa no se usa la /z/, yeísmo, -s- aspirada al final de la sílaba o palabra, -h- aspirada o muda, -r y -l alternadas.
Los rasgos morfológicos: diminutivos, uso de las formas arcaicas, voceo (se emplea en algunos países).

Español en la republica Dominicana
Los elementos que integran el Español Dominicano proceden principalmente del español de la metrópolis; a estos se agregan algunos términos de la lengua de los aborígenes que habitaban la isla en la época del descubrimiento, además de elementos africanos, resultado de los esclavos traídos a nuestra isla por los colonizadores españoles; así mismo se encuentran en nuestra lengua elementos del francés, del inglés, del italiano, entre otros.
Dominicanismos: Son las palabras y expresiones creadas por el pueblo cuando no conoce o el sistema no le ofrece el termino apropiado a una determinada realidad: ej. Palomo, pariguayo, caco, entre otros.
Estas son las pronunciaciones en determinadas regiones del territorio nacional, principalmente en las regiones suburbanas y en los campos: En el Cibao vocalizan las consonantes R, L en I (dicen poique en vez de porque o vueivo por vuelvo); además por ultracorrección consonantizan I en R, L (dicen acerte por aceite, mamel por mamey); otra característica notoria en dicha región es el uso de vocablos en desuso (arcaísmo: asegun, vide). En la región Fronteriza, por la cercanía de Haití, suelen aparecer términos del creole o patois hablando en dicho país. En la península de Samaná, por la existencia allí de comunicaciones de habla inglesa y francesa (patois) hay lugares donde se hablan dichas lenguas cotidianamente, y además influyen en la forma de construir –sintaxis- de los lugareños, así como en la realización de algunos vocablos (maron por marrón, ir pa`riba por ir pa`rriba). En la Región Sureña neutralizan las consonantes R.L (Dicen arguien, porvo,); pluralizan irregularmente (muchachose, muluse); enfatizan la R simple (durrce de leches); invierten las variantes te, me y se me (quitamete, me se cayó, etc..). En Región Sureste. Santo Domingo, San Pedro- neutralizan R, L hacienda prevalecer la L tanto al final como en medio de silaba (dicen amol por amor, se bañan en el mal, etc.). En la región Este lo más notorio es la asimilación de rd y rt (pueddta, veddd) conjuntamente con la absorción de la S final o en medio de silaba (loj libros, maejtra, etc.).    

Bibliografía

Celso Benavides. (2006). Fundamentos de Historia de la lengua Española. Santo Domingo, D.N: Editora Universitaria.
Español de América. Recuperado de https://www.ecured.cu/Espa%C3%B1ol_de_Am%C3%A9rica.