Las lenguas creación y evolución:
No existe una teoría exacta sobre la creación de los
idiomas. He aquí algunas de las tantas teorías sobre el origen de los idiomas:
- · Hipótesis religiosa: Nos dice que Dios le otorga al hombre la capacidad de dar nombre a todos los seres de este mundo.
- ·
Evolucionistas: Narra que el habla surgió
por la necesidad de comunicarse, los impulsores creen que el lenguaje apareció
en la era neandertal, y que con el homo sapies.
- ·
Monogénesis: Existe el pensamiento de que
hubo una primera y única lengua y que todas las demás son sus derivados.
- ·
Poligénesis: Expone que las formas simultaneas
surgieron en distintos lugares, lenguas diferentes que pudieron dar origen a
las lenguas madres, que dieron origen a los diferentes dialectos y lenguas
actuales.
El
cambio y fenómeno:
El
cambio se manifiesta como alteraciones que afectan o pueden afectar todos los
aspectos de la lengua. El cambio que afecta o modifica los hábitos de la
pronunciación y audición es un cambio fonético. La alteración que modifica la
estructura o forma de los signos constituye un cambio morfológico. La creación
u olvido de algunas palabras con las cuales se denominan algunas realidades o
el préstamo tomado a otra lengua constituye un cambio léxico. El cambio sintáctico
es una reordenación de los sintagmas en la oración o de algunos de sus componentes.
Leyes:
Ley
de economía o del menor esfuerzo: es la tendencia a economizar esfuerzo con la reducción
de las estructuras o como simplificación de los procedimientos.
Ley
de la diferenciación o de la necesidad de distinción: la tendencia a
restablecer las diferencias y oposiciones que se han perdido y son fundamentalmente
necesarias. Ej. Palabras como ‘culebra’ distinguen el genero mediante la
adicción de macho/hembra.
Ley
de la analogía: es la tendencia a regularizar las disparidades de la lengua
asimilando cosas desconocidas a las conocidas.
Diacronía:
Es un conjunto de estados sucesivos de lenguas, es una suma de sincronías.
Sincronía:
Es un estado de la lengua que implica todos los signos y sus relaciones
correspondientes de un sistema lingüístico determinado, en un momento dado.
Complementariedad
de ambos enfoques
Saussure concibe la sincronía y la diacronía como términos
contradictorios cuya separación o distinción es absoluta y no ‘tolera
componentes’. Sin embargo, admite que la sincronía, ‘el estado de la lengua’,
depende de la diacronía ya que cualquier cambio ‘tiene repercusión en el
sistema’ y el sistema sincrónico está condicionado por los hechos diacrónicos.
Concepto
de historia de la lengua:
Es
el conjunto de principios y métodos que se aplican al estudio interno y externo
de la evolución de la lengua de que trate.
Historia
de la lengua española; su objeto y límites:
La
historia de la lengua española es el conjunto de principios y métodos aplicados
al análisis y explicación de las formación y evolución del español y de los fenómenos
externos que han intervenido en su formación y configurado su fisionomía.
Esta
definido en costa de los siguientes componentes: Objeto: formación y evolución
del español; Teoría y método: pancrónico (envuelve lo sincrónico y lo diacrónico;
lo lingüístico y lo extralingüístico); fin: describir y explicar las
transformaciones.
Ubicación
dentro de los estudios lingüísticos:
De
igual manera los estudios históricos agrupan al español junto al portugués, al
catalán y al gallego en el subgrupo del ibero romance que, a su vez, junto al
francés y al provenzal, forman el grupo de las románticas occidentales. Estas
integran junto a las románticas orientales, la rama romanica o neolatina dentro
de la familia indoeuropea.
Periodización
y cronología:
Tradicionalmente
se ha practicado dos tipos de parcelaciones: una simétrica y una asimétrica. La
primera consiste en la división de los 24 siglos en espacios temporales iguales.
Por ejemplo, siglo V, siglo VI, siglo VII, etc. El elemento que se divide aquí
es el tiempo. A este tipo de parcelación
se le llama cronologización.
La
segunda consiste en dividir los 24 siglos en espacios temporales de duración
diferente, por ejemplo, 2 siglos, 4 siglos, 5 siglos, etc. A este tipo de
parcelación se le llama periodización.
Los
iberos
Se identifica como Cultura
Ibérica el periodo histórico de la Edad del Hierro (entre el siglo VII y el
siglo I a.C). En términos étnicos la población que caracterizó la Cultura
Ibérica es la misma que desde el Neolítico ocupó el territorio andaluz, por lo
que ha de descartarse que los pueblos iberos llegaran con su cultura ya
configurada procedentes de África o de Asia, tal y como en algún momento se ha
llegado a escribir. No obstante, hay grandes diferencias entre las diferentes
fases que caracterizaron el desarrollo de la Cultura Ibérica, lo que es normal
para un periodo de siete siglos de historia.
La lengua que hablaron los
iberos era la denominada lengua ibérica y su extensión iba desde el sur de
Francia hasta Andalucía, aunque no se sabe si debía de haber diferencias
dialectales. El documento más antiguo de lengua ibérica pertenece a mediados
del siglo V a.C. mientras que el documento más moderno es una estela sobre
piedra documentada en Sagunto del siglo I d.C.
El sistema vocálico consta
de cinco vocales (/a/, /e/, /i/ /o/ y /u/) entre las cuales se estable una
oposición del timbre. En cambio, no parece existir una oposición de cantidad
(vocales largas y breves). Existen dos signos ([n] y [m]) que corresponden a la
nasal /n/, dos silbantes [s] y [ś] en las que parece establecerse la oposición
sorda/sonora, dos vibrantes [r] y [ŕ], un fonema lateral /l/ y cinco oclusivas:
dos dentales (/t/ y /d/), dos velares (/k/ i /g/) y una labial (/b/).
Elementos prerromanos en el
español
Durante mucho tiempo se
creyó que la lengua ibérica era la única lengua prerromana de la Península
Ibérica, pero se han documentado, como mínimo, cuatro lenguas
prerromanas con escritura: la celtibérica, la lusitana, la sur-lusitana o
también denominada tartésica, y la ibérica (fig.1) y una sin escritura, la
vasca.
Cuando los romanos
llegan en el 218 a. C., al Norte de la Península Ibérica se hablaba lo que hoy
es el euskera, por tanto, esta lengua no procede del latín. En Andalucía
estaban los tartesios y en Levante se hallaban los iberos. En esta zona, en
diversos tiempos, dejaron sus huellas los etruscos, de origen italiano; los
fenicios (Gádir, Cádiz); los cartagineses (Cartago Nova, Cartagena); los
griegos, que denominaron Iberia a nuestra Península, (Lucentum, Alicante). En el
Centro y el Noroeste de la Península encontramos la presencia lingüística de:
los ligures, pueblo de la costa mediterránea francoitaliana, (Toledo); los
celtas, que llegan desde el sur de Alemania hacia el s. VII a. C. y ocupan las
regiones altas del centro hasta Galicia y sur de Portugal (Segovia); los
celtíberos en el Centro y Bajo Aragón, donde se mezcla el habla de los dos
pueblos.
Palabras de origen
prerromano: barro, cabaña, cerveza, salmón, carpintero, conejo, charca, perro,
lanza, balsa...
Romanización
Las distintas lenguas
que surgieron de la evolución del latín (castellano, catalán, italiano, portugués,
francés, etc.) se llaman lenguas romances.
Época visigoda
Durante el siglo V d. C., los llamados pueblos
bárbaros, germánicos, invaden la Península Ibérica. Eran tribus de suevos,
vándalos y alanos. Los más importantes fueron los visigodos, los más
civilizados de los que vinieron a la península. No vinieron en gran número y se
asentaron sobre todo en la meseta castellana. Los visigodos se adaptaron a la
cultura y al latín vulgar que se utilizaba en España; pero nos dejaron muchas
palabras de su lengua que se llaman germanismos: guerra, robar, guardar, dardo,
albergue, bandido, embajada, orgullo, escarnecer, ropa, ganso, aspa, guardia,
espía, tapa, brotar... También el sufijo –engo (abolengo, realengo). Y nombres
como Álvaro, Fernando, Rodrigo, Gonzalo, Alfonso, Ramiro... La importancia de
las invasiones germánicas para la historia lingüística peninsular no consiste
en los escasos elementos góticos que han subsistido. El hecho trascendental fue
que a raíz de las invasiones sobrevino una grave depresión de la cultura y se
dificultaron extraordinariamente las comunicaciones con el resto de la Romania.
El latín vulgar de la península quedó abandonado a sus propias tendencias.
La invasión árabe se produce en el año 711. Diversas
tribus dispersas de Arabia, siguiendo las doctrinas de Mahoma, inician la
guerra santa y en menos de medio siglo se apoderan de muchos territorios; para
conquistar España sólo necesitan 7 años. Casi sin resistencia, los árabes ocupan
prácticamente toda la Península. Su cultura es superior a la de los visigodos.
Por esto y por la cantidad de tiempo que estuvieron (8 siglos), dejaron
muchísimas palabras (en general, las terminadas en –í y las que empiezan con
al-).
Español preliterario
Concepto; período que abarca; fuentes para el conocimiento
de la época:
El español preliterario comprende la época prehistórica e
histórica de la lengua española, desde el romance visigodo hasta la unidad
nacional y lingüística de España bajo los Reyes Católicos y el descubrimiento
de América. El español primitivo
se ubica en el periodo del romance anterior a los primeros testimonios
escritos, es decir, hasta mediados del siglo X.
El aislamiento que
sufrió la Península Ibérica con respecto al resto del mundo romano desde las
invasiones germánicas, determinó y acelero la evolución del latín vulgar
hispánico hacia un romance que denominamos visigodo y que constituyó el primer
estadio de la lengua española.
Repartición política y dialectal hacia el siglo XI; el castellano: formación y caracteres, variedades regionales.
La llegada de los pueblos germánicos a la Península Ibérica produjo la pérdida de unidad del latín y la aparición de variantes del mismo en distintas zonas geográficas. Aparecen las lenguas románicas o romances españolas, lejos de los territorios donde el dominio árabe era más fuerte: gallego, leonés, asturiano, castellano, navarro-aragonés y catalán. En la zona árabe los cristianos, y también muchos árabes y judíos, hablan el mozárabe, un latín evolucionado con muchos términos árabes. A la vez que el castellano y debido a diferentes evoluciones del latín, se desarrollaron otras lenguas que se extienden frente a la dominación árabe. El vasco, en cambio, permaneció aislado y sin alteraciones con el paso de los siglos gracias a su situación geográfica.
Mapa lingüístico de España en los siglos XII y XIII
Al Norte, el gallego-portugués, el leonés, el castellano (Cantabria) el navarro-aragonés y el catalán. Al Sur, los dialectos mozárabes.
De esta manera se va
formando el actual mapa lingüístico de la Península ibérica, formado por cuatro
lenguas románicas: castellano, catalán, gallego y portugués; además de una
lengua no románica: el vascuence.
Primeras muestras literarias; Jarchas, poesía juglaresca
y mester de clerecías, su dialectalismo
Son del siglo X y se hallan en unos documentos
denominados Glosas Silenses (Monasterio de Silos, Burgos) y Glosas Emilianenses
(Monasterio de San Millán de la Cogolla, La Rioja). Las glosas son anotaciones,
realizadas por un monje sobre ciertas palabras latinas para aclarar su
significado. Las Glosas Emilianenses, según Alarcos Llorach, fueron
"escritas en una zona que no pertenecía al condado de Castilla, sino
situada en los confines occidentales del reino de Navarra", es decir, en
la Rioja; por eso su lengua es, en su mayoría, la del dialecto riojano. En esta
misma zona, dos siglos más tarde aparecerán Gonzalo de Berceo, primer autor de
nombre conocido.
En lengua romance se escriben las jarchas: pequeños
textos de amor, de dos, tres o cuatro versos, puestos al final de unos poemas
de los escritores árabes y hebreos denominados moaxajas. Las primeras jarchas
son del s. XI, aunque al parecer comenzaron a componerse en el X.
En los estados cristianos existía, sin duda, poesía
vulgar desde la formación misma de las lenguas romances. En los siglos X y XI
los condes castellanos y los Infantes de Lara debían de ser ya objeto de poemas
heroicos. Hubo también, sin duda, canciones líricas tradicionales. Pero no se
conservan textos. Era una literatura de transmisión oral, no se escribía y
consistía principalmente en poemas que narraban personas por las plazas y
castillos de los pueblos a cambio de comida, ropa o dinero. Estas personas eran
los juglares.
Los juglares sabían hacer otras cosas además de contar
historias. Había saltimbanquis, equilibristas, bailarines y músicos; su misión
era entretener a la gente. Las historias que contaban los juglares solían
tratar de hazañas o gestas que había realizado algún héroe o guerrero popular.
Estas historias están hechas en verso y se conocen como cantares de gesta.
El texto más antiguo que conservamos es el Cantar de
Mio Cid, refundido hacia 1140, transcrito a fines del siglo XII o comienzos del
XIII y conservado en una copia del XIV.
La prosa romance fue creada por Alfonso X ‘el sabio’ rey
de castilla usando el lenguaje de burgos, Toledo y león, especialmente Toledo
que sirvió de modelo en la nivelación de la lengua.
Algunas características son:
-
Mantiene la e: monte por mont.
-
Utiliza te por t.
-
La frase se alarga o se hace flexible aún
en el uso excesivo de que.
Con esto el lenguaje quedaba listo para exponer lo que
se quisiera, como lo demostró el propio rey con la variedad de temas abordados
en sus obras: leyes, historia, astronomía, mineralogía, astrología, ajedrez.
Alfonso X conocido como ‘el sabio’ emprendió una labor
culturizadora transformando el castellano de una lengua vulgar oral a una
lengua culta que sustituyo al latín. Reunió a los sabios de la época y les
encomendó la obra de traducir de manera escrita las obras más importantes del
árabe al castellano.
La labor de Alfonso se divide en dos etapas: la
primera que abarca desde el 1252 hasta el 1260 donde se trabaja casi
exclusivamente en la traducción de textos y la segunda donde sin abandonar las
traducciones se compilan obras con originalidad y se comienza la labor de
auténtica creación.
El proceso era de la siguiente manera: el Rey
selecciona la obra que se escribirá o traducirá, los traductores vertían al
castellano la obra que el rey seleccionaba, los ayudantes coordinaban los
textos y redactaban una versión unitaria del texto actual, los capituladores
dividían la obra en capítulos y los rotulaban y al final el Rey intervenía de
nuevo para revisar el trabajo.
Durante la revisión el Rey ordenaba las correcciones,
suprimir o añadir partes, y a veces enmendar el léxico empleado. Para seguir
estos puntos se seguía los enunciados del Rey: el trabajo consiste en eliminar
los superfluo y conservar lo esencial, es necesario crear un vocabulario
abundante y en los casos de dudosa interpretación tómese como norma la lengua
de Toledo.
Se desconoce la razón exacta por la cual el Rey
emprendió esta labor algunos dicen que fue por la necesidad de liberar la
lengua de los latinismos, vulgarismos, localismos y extranjerismos que la
desfavorecían. Para otros era simplemente la forma del Rey de afirmar su
posición frente a los otros reinos y al ya reducido musulmán.
Más adelante ene le siglo XIV las obras de Alfonso X
continuaron a manos de Don Juan Manuel quien no solo cuida el lenguaje, sino
que también la corrección y transmisión de sus escritos.
La
lengua en el siglo XIV. Grado de estabilización
En el siglo XIV, la figura principal es Luis Ruiz, el
Arcipreste de Hita, autor del libro el buen amor y el principal poeta medieval.
Su obra es de gran variedad de estrofas en la que predomina la cuadernavía con
un lenguaje que predomina por su humorismo y la frescura popular que él
utiliza. El léxico es riquísimo, coloreado y lleno de sabiduría.
Entre otros de los más destacados en el área de la
lengua durante el siglo XIV tenemos a Don Juan Manuel quien continuo la obra de
su tío Alfonso X cuidando la lengua su corrección y transmisión y Pedro López
Ayala autor que escribía mayormente en prosas y versos del tipo descriptivo,
frío y objetivo.
La lengua del siglo XIV muestra diversas tendencias
esto se debe a la diversidad de los colaboradores, que participaron es la
empresa de traducción y a su procedencia.
Algunos rasgos son:
1- El
arcaísmo es escaso.
2- Disminuyen
los cultismos, prevalecen las formas corrientes, sólo algunas (unas 29)
palabras necesitan comentario, entre ellas: i- allí, nocible- dañino, viso-
visto, somo- encima, omnes- hombres, maguer- aunque, tallent- pensamiento,
catando- mirando, mester- menester.
3- Se
mantiene la apócope de la /e/: adelant, pued, etc.
4- El
imperfecto termina en ié, iá: tenié, habiá.
5- Siguen
usando los perfectos fuertes: apriso, aprendió, fuxó, huyó.
6- El
participio pasado de la segunda conjugación terminaba en -udo en vez de -ido:
sabudo, tenudo, vendudo.
7- El
empleo de las formas sincopadas en futuro: recibrá/ recibirá, vivré/ viviré.
Gramática castellana fue publicada por el humanista
español Antonio de Nebrija, quien fue el iniciador de la investigación
lingüística en el español, en la cual se pretendía definir, codificar y
preservar el castellano de cara al futuro. Además, escribió un diccionario latino-romance
y las primeras reglas de ortografía. Sus escritos se vieron gratamente
favorecidos con la invención de la imprenta en el siglo XV.
Juan de Mena y el Marqués de Santillana apoyaron la
corriente del humanismo que implantó la idea del latín como modelo a imitar
considerando las lenguas romances de baja categoría. Este ideal era el
totalmente opuesto a la obra de Alfonso X pues proponía hacer del castellano
una copia idéntica del latín.
Aún ante la tendencia creciente del humanismo las
lenguas romances no detuvieron su avance. Se continuo la producción de poemas
épicos y líricos que recogían las formas populares del lenguaje y lo elevaban a
un nivel de profesión mayor. Un ejemplo es La Celestina de Fernando de Rojas
obra escrita a finales del siglo que toma los elementos cultos y artificiosos y
los fusiona similar al poeta Jorge Manrique.
Algunas características fonéticas:
1. f
inicial latina se sustituye por la h aspirada.
2. la
t final se convierte en d.
3. confusión
de b/v.
4. las
sonoras z, -s- se hacen sordas: ç, -ss-.
5. las
sonoras g, j se ensordecen en x.
6. En
Sevilla se inicia el seseo y ceceo: diesmo (diezmo), Andrez (Andrés)
Difusión
del Español
El prestigio del idioma español se extendió por toda
Europa gracias a la obtención por parte de España de América y las Filipinas.
Con el aumento de su poder político el idioma español empezó a ganar mayor
peso. Ante la continua prosperidad de España el resto del mundo europeo se
mantenía al tanto de esta. Sus costumbres, su arte, su literatura, su lengua
eran de máxima prioridad y expectativa.
El español tuvo máxima difusión en Italia, donde
hablar castellano era señal de gentileza y galanía. Francia, Flandes, Alemania
e Inglaterra fueron otros tantos donde llegó el español.
En Francia e Italia constantemente se publicaban obras
en español de autores españoles. El Amadís, Cárcel de amor y la celestina
fueron las que abrieron el camino a las letras españolas en el extranjero, así
como otras de las principales obras que fueron traducidas a diferentes idiomas.
Entre algunos autores exitosos de la época están Fray Luis de Granada, Santa
Teresa, San Juan de la Cruz, Cervantes, Gracián, Saavedra, Fajardo y Lope de
Vega cuyas comedias y dramas le trajeron grandes aplausos en diversos
escenarios.
El franco-español de Jean Palet (1604), el
anglo-español de R. Percíbale (1599) y el hispano-italiano de L. Frauziosini
(1620) son algunos de los libros en gramática y diccionarios inspirados por la
gran popularidad del español en la época. Esa influencia del español dejo en
otras lenguas principalmente el italiano y Frances marcas de palabras como
esforzado, grandioso, fanfarrón, crianza guitarra, entre otros; y a su vez el
español adoptó palabras de estos idiomas como el italiano, cortesano,
novela, carnaval, terremoto, capricho, grotesco, galería, fantasía, asalto,
emboscada…
La difusión del español tuvo tres etapas: 1)
iniciación elásica: marcada por hechos políticos; la defensa y aprecio de
Carlos I al español. 2) Producción o ascensión clásica: La marcan la aparición
de los místicos. Se extiende con Herrera y apartamiento de la lengua vulgar,
hasta cervantes, armónica conjunción de la elaboración oculta y lo popular. 3)
La decadencia: Inicia con Lope de Vega y culmina con Góngora y en Quevedo con
su rechazo radical a lo popular y su instauración del conceptismo y
culteranismo que afectaron el primero al léxico y el segundo a la sintaxis.
Se considera el siglo de oro al período de máximo
esplendor literario de España. Consiste en dos siglos que comienzan con la
publicación de la gramática castellana de Antonio de Nebrija (1492) y finaliza
con la muerte del dramaturgo Pedro Calderón de la Barca (1681).
La expresión siglo de oro fue creada por el dramaturgo
Lope de Vega (1562-1635) para referirse al siglo XVI, pero las
expresiones literarias no acabaron en el siglo XVI por lo tanto llegó a
englobar el siglo XVII.
Durante los siglos XVI y XVII el latín seguía siendo
un modelo incluso ante los idiomas de cada nación y se creía que la perfección
de la lengua romance estaba entre más se acercara al latín. Aunque la iglesia
apoyaba el romance establece la prohibición, a partir del concilio de Trento,
de la lectura de los libros sagrados traducidos. Escritores como Fray Luis de
León seguían escribiendo en romance que era la lengua que hablaba el pueblo.
Durante la época del renacimiento Juan de Valdés
resumió en su ‘escribo como hablo’ el equilibrio obtenido de la forma y el
fondo en la época y esta expresión a su vez utilizada por Garcilaso de la Vega,
Santa Teresa de Jesús, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Miguel de
Cervantes y el dramaturgo Lope de Rueda será la base al lenguaje de la novela ‘Vida
de Lazarillo de Tormes’.
El estilo Barroco utilizaba todos los artificios
retóricos, con textos difíciles pero que durante la época del siglo XVII
llegaron a su máximo esplendor. Siendo el lenguaje el máximo protagonista de la
época se aplicaron el uso de todos los recursos literarios a mano: metáforas,
alegorías, juegos de palabras, antítesis, etc.
Aunque el español de los siglos XVI y XVII estaba en
evolución continua era mucho más seguro que el de la edad media y por ende el
concepto de corrección lingüística era mucho más vasto con sonidos, formas y
giros coincidentes que en mayor grado condujeron a una considerable fijación de
la lengua literaria y menor grado hablada. El desarrollo de la imprenta ayudo
bastante en este proceso.
Lázaro Carreter resume las características principales
del sistema de fonemas que reemplazó al Toledano, el de Catilla la Vieja:
Los fonemas medievales: s (sorda), ss (sonora), z
(sonora), ç (sorda), g y j (sonora), x (sorda), b (oclusiva), v (fricativa), h
(aspirada).
Los que prevalecen: s (sorda), ç (sonaba como ts pero
se volvió interdental), g y j (sorda), b (fricativa), h (dejo de pronunciarse
en el siglo XVI).
En el léxico de agregaron galicismos: (corcel,
barricada, bayeta) italianismos (aguantar, capricho, novela, campeón, escopeta)
lusismos (mermelada, caramelo, bandeja, mejillón, carambola) palabras
americanas indígenas (patata, chocolate, tiburón, huracán, Jauja).
La Academia
La real academia española fue fundada en 1713 por
Felipe V quien tenia el ideal de mantener la pureza del idioma dándole el lema
‘limpia, fija y da esplendor’. Esta fue una copia de academia francesa.
Uno de los primeros trabajos de esta fue el
Diccionario de Autoridades (1726-1737) más adelante se publicó otra vez el
mismo diccionario sin autores bajo el nombre Diccionario de la lengua española
en 1780. En 1718 publica la Ortografía y en 1771 publica la Gramática.
Reajuste de la ortografía: criterio
etimológico y fonético
La ortografía publicada por la real academia española
en sus cinco ediciones publicadas durante el siglo XVIII y más adelante XIX se
unifican las normas ortográficas:
·
supresión de la ss.
·
sustitución de ph, philosofía, y th,
theatro, por f y por t
·
empleo de x para representar el sonido gs,
examen; deja de ser equivalente de j, México y paxe.
·
desaparición de ç e imposición de las
grafías za, ce, ci, zo, zu.
·
empleo de y para el sonido consonántico.
·
grafías cua, cue, cui en lugar de qua,
que, qui.
·
sustitución de ch por c o qu, Christo por
Cristo.
·
se conserva la h muda.
·
permanecen las coincidencias fonéticas
entre b/v, c/z, j/g, y/i.
En
1999 se publicó un volumen de Ortografía en colaboración con todas las
academias americanas.
Tecnicismo
y extranjerismo
Durante
el siglo XIX el idioma daba oportunidad a la innovación léxica, aunque su
principal punto era la adaptación de la lengua a un mundo cambiante que comenzó
a llenarse de nuevas costumbres, ciencia, luchas políticas, comunicaciones,
movimientos literarios, nacionalismos, entre otros; de este modo la lengua se
libra de las ataduras pasadas y adquiere mayor flexibilidad y variedad.
Frente
a la nueva situación de la ideología, política, ciencia y otros de los muchos
cambios de la época llegó una invasión de nuevos cultismo y tecnicismos que
designan la realidad del progreso con la continuación de los galicismos, el
inicio de los anglicismos y el descenso de los italianismos.
Español
actual
Lengua
y dialecto
La lengua es la forma lingüística de
comunicación estándar entre unos hablantes, establecida como oficial por
razones extralingüísticas. El dialecto es, en cambio, una variedad lingüística de otra
lengua, que, a su vez puede llegar a convertirse en lengua: todas las lenguas
fueron antes dialectos, respecto a otra considerada "lengua madre".
Desde el punto de vista comunicativo son iguales. Decisiones económicas,
políticas, intereses culturales, de clase social..., van decidiendo su futuro
con los siglos.
Lengua nacional
Es aquella que ha sido adoptada
por los órganos del Estado para sus actuaciones, y se dispone en las relaciones
de los gobernados entre sí y de los gobernados con esos órganos del poder;
además, forma parte del patrimonio cultural nacional.
Lengua
común y lengua regional
El
diccionario académico (DRAE, 2001, s.v. espafiol) define el español como ‘la
lengua común de España y de muchas naciones de américa, hablada también como
propia en otras partes del mundo’. Una lengua
regional es una lengua hablada en un área de un estado soberano , ya sea un área pequeña, un federados estado o provincia , o algún área más amplia.
Español peninsular
La lengua española
proviene del latín. El latín vulgar fue la lengua de los invasores romanos.
Llegaron a la península ibérica la cual prevaleció sobre las lenguas
prerromanas. Con la invasión Barbara ocurre la separación del imperio romano lo
que llevó al surgimiento de las lenguas romance.
Castilla es donde nace
el castellano estaba en la región norcentral de la península. La lengua
castellana se difunde de forma oral a través de versos que hablan de hechos.
Unos de esos fue el poema de Mio Cid lo que marcó la independencia del latín.
El 70% de las palabras en español provienen del latín y otras del griego que
fueron pasadas a través del latín.
En la formación del
español cabe distinguir tres grandes periodos: el medieval, también denominado
del castellano antiguo, fechado entre los siglos X al XV; el español moderno,
que evoluciono desde el siglo XVI a finales del XVII, y el contemporáneo, desde
la fundación de la Real Academia Española hasta nuestros días.
Español
en América
Es
el conjunto
de variedades lingüísticas de la lengua española en el continente americano. En
1492 Cristóbal Colón llegó a américa con una lengua consolidada la cual sufrió
cambios hasta convertirse en una variante del español. El español de américa es
muy similar al central castellano, pero tiene sus variaciones por pueblo.
Los rasgos fonológicos
son: el seseo, en américa no se usa la /z/, yeísmo, -s- aspirada al final de la
sílaba o palabra, -h- aspirada o muda, -r y -l alternadas.
Los rasgos morfológicos:
diminutivos, uso de las formas arcaicas, voceo (se emplea en algunos países).
Español en la republica
Dominicana
Los elementos que
integran el Español Dominicano proceden principalmente del español de la metrópolis;
a estos se agregan algunos términos de la lengua de los aborígenes que
habitaban la isla en la época del descubrimiento, además de elementos africanos,
resultado de los esclavos traídos a nuestra isla por los colonizadores
españoles; así mismo se encuentran en nuestra lengua elementos del francés, del
inglés, del italiano, entre otros.
Dominicanismos: Son las
palabras y expresiones creadas por el pueblo cuando no conoce o el sistema no
le ofrece el termino apropiado a una determinada realidad: ej. Palomo,
pariguayo, caco, entre otros.
Estas son las
pronunciaciones en determinadas regiones del territorio nacional, principalmente
en las regiones suburbanas y en los campos: En el Cibao vocalizan las consonantes
R, L en I (dicen poique en vez de porque o vueivo por vuelvo); además por
ultracorrección consonantizan I en R, L (dicen acerte por aceite, mamel por
mamey); otra característica notoria en dicha región es el uso de vocablos en
desuso (arcaísmo: asegun, vide). En la región Fronteriza, por la cercanía de
Haití, suelen aparecer términos del creole o patois hablando en dicho país. En
la península de Samaná, por la existencia allí de comunicaciones de habla
inglesa y francesa (patois) hay lugares donde se hablan dichas lenguas
cotidianamente, y además influyen en la forma de construir –sintaxis- de los
lugareños, así como en la realización de algunos vocablos (maron por marrón, ir
pa`riba por ir pa`rriba). En la Región Sureña neutralizan las consonantes R.L
(Dicen arguien, porvo,); pluralizan irregularmente (muchachose, muluse);
enfatizan la R simple (durrce de leches); invierten las variantes te, me y se
me (quitamete, me se cayó, etc..). En Región Sureste. Santo Domingo, San Pedro-
neutralizan R, L hacienda prevalecer la L tanto al final como en medio de
silaba (dicen amol por amor, se bañan en el mal, etc.). En la región Este lo
más notorio es la asimilación de rd y rt (pueddta, veddd) conjuntamente con la
absorción de la S final o en medio de silaba (loj libros, maejtra, etc.).
Bibliografía
Bibliografía
Celso Benavides. (2006). Fundamentos de Historia de la lengua Española. Santo Domingo, D.N: Editora Universitaria.
El español de República Dominicana. Recuperado de http://ubupracticaslengua.blogspot.com/2012/02/practica-3-el-espanol-en-la-republica.html